La música rap como medio de acción socioeducativa con adolescencias vulnerabilizadas

  1. LAFORGUE BULLIDO, NOEMI
Supervised by:
  1. David Abril Hervàs Director
  2. Beatriz Malik Liévano Director

Defence university: UNED. Universidad Nacional de Educación a Distancia

Defense date: 10 May 2024

Committee:
  1. María Teresa Aguado Odina Chair
  2. Jaime Hormigos Ruiz Secretary
  3. Ana G. Dumrauf Committee member
Departament: Métodos de Investigación y Diagnóstico en Educación II (Orientación Educativa, Diagnóstico e Intervención Psicopedagógica)

Type: Thesis

Teseo: 841107 DIALNET

Abstract

La cultura Hip-Hop, y con ella la música Rap, nació como una forma de resistencia social y cultural de la población joven en la década de los setenta. Este fenómeno subcultural se gestó en barrios precarizados y estigmatizados de la ciudad de Nueva York. Gracias a sus ritmos pegadizos y su espíritu participativo y accesible tuvo una rápida expansión, tratándose en nuestros días de un fenómeno global. La industria musical se percató de su potencial rápidamente, apropiándose de su difusión y creación, lo que transformó las temáticas y concedió una mayor difusión de unos artistas frente a otros. Son muchas las críticas que ha recibido este estilo musical por parte de agrupaciones civiles, políticas y educativas, señalando al género como sexista, violento y promotor del consumismo. Estas críticas en ocasiones fundamentadas y, en muchas otras, apoyadas en prejuicios racistas y clasistas obvian la gran diversidad dentro del género. Y es que, a pesar de la fagocitación que sufrió por parte del mercado, el Rap logró mantener en muchas ocasiones su espíritu de protesta social y reivindicación. Es por ello por lo que nos encontramos a lo largo de todo el mundo con una gran cantidad de proyectos y figuras educativas que utilizan la música Rap como medio de acción. Del mismo modo, son numerosas las personas que afirman que hallaron en este estilo musical un refugio y una herramienta de resistencia frente a la invisibilización, el estigma o la violencia interpersonal y estructural. El objetivo del presente trabajo ha sido doble. Por un lado, hemos querido acercarnos al relato de vida de aquellas personas que empezaron a expresarse mediante la música Rap durante su adolescencia para entender: qué funciones de resistencia identitaria ha cumplido este estilo musical ante estereotipos y prejuicios sufridos; qué elementos del Rap han entrado en juego en esas resistencias identitarias; y en qué ocasiones el Rap ha podido ser un espacio de opresión o de privilegio para estas personas. En segundo lugar, hemos querido acercarnos a las fortalezas y debilidades de este estilo musical como medio de acción socioeducativa con personas adolescentes que, por diversos motivos, se encuentran en una situación social de vulneración; y constatar qué encuentros, alianzas y diferencias tienen estas acciones educativas con el Paradigma Intercultural Crítico en Educación. Para ello hemos recogido los relatos de vida de 4 artistas de música Rap y se ha entrevistado a 15 figuras educativas que introducen este estilo musical en su quehacer pedagógico. El discurso de estas personas se ha analizado mediante la técnica análisis de contenido temático, intentando, de esta manera acercarnos a un fenómeno diverso y generar nuevas preguntas sobre este fenómeno. Los marcos teóricos de los que nos hemos servido para hacer este análisis han sido, la mirada Interseccional, como una forma de entender la opresión y los privilegios como multifactoriales y situacionales; y el Paradigma Intercultural Crítico en Educación, como un acercamiento a la realidad educativa desde el cuestionamiento de los prejuicios y estereotipos que tratan de justificar las desigualdades en este campo. Respecto a las conclusiones alcanzadas en los relatos de vida de las participantes, a grandes rasgos se puede decir que la música Rap puede apoyar la creación de varios mecanismos de resistencia identitaria. El primero de ellos, y más relevante, es el formado por estrategias de autocuidado, dirigidas a mantener una buena estima y proteger la salud mental. Esto se debe a que la música Rap a menudo se presta como un espacio de expresión íntimo parecido a un diario personal. En segundo lugar, encontramos que este estilo musical puede actuar como una herramienta para reafirmarse en la transgresión de estereotipos y prejuicios, debido a su carácter reafirmativo y al lugar preferente que da a la expresión personal. Del mismo modo, puede constituir un mecanismo de resistencia social, mediante la creación de redes de apoyo mutuo inicialmente formadas para la creación artistica, pero que acaban traspasando este objetivo. Por último, las practicantes de este estilo musical encuentran en él una manera de participar políticamente, cuestionándose, en un primer momento, las estructuras y problemas sociales para, en segundo lugar, reivindicar su visión sobre los derechos civiles. Por otro lado, acerca de la utilidad de este género musical como medio educativo son varios los aspectos que se pueden señalar. En primer lugar, respecto a las debilidades del género las figuras educativas apuntan aspectos como: la existencia de canciones que promueven valores poco educativos, los estereotipos que hay hacia la figura del rapero y que los chicos intentan imitar, la concepción de este estilo como un espacio masculino, la existencia de géneros musicales más novedosos y atractivos para las/os adolescentes o la diferencia generacional que hay entre el Rap de la década de los 90/2000 y el Rap actual. No obstante, todas las figuras educativas señalan que, haciéndose cargo de esas debilidades, las fortalezas tienen un peso mayor tanto cualitativa como cuantitativamente. Entre dichas fortalezas señalan los ya nombrados mecanismos de transgresión de los horizontes fijos, la resistencia social, los mecanismos de autocuidado y la participación político social que por su carácter promueve la música Rap. Por otro lado, señalan la especial relevancia de su lenguaje accesible y apegado al mundo adolescente, el importante peso que da al relato y la experiencia personal y la facilidad con la que se generan vínculos educativos a través de este tipo de afinidades. Como fortalezas más instrumentales se señalan la mejora de habilidades como la comprensión y expresión oral y escrita, las habilidades sociales y el estimulo de la perseverancia. Para finalizar, del discurso de las figuras educativas participantes se puede concluir que estas fortalezas se ven potenciadas cuando van acompañadas de formaciones vinculadas a las Pedagogías Críticas y a la participación social en pro de la justicia; y de actitudes que cuestionan el adultocentrismo, el machismo, el racismo, etc.