Una crítica de las críticasanálisis estructural de la filosofía teórica, práctica y jurídica Kantiana

  1. Espinosa Ares, Juan Manuel
Dirigida por:
  1. José Carlos Muinelo Cobo Director

Universidad de defensa: UNED. Universidad Nacional de Educación a Distancia

Fecha de defensa: 05 de julio de 2013

Tribunal:
  1. Julián Sauquillo González Presidente/a
  2. Juan Carlos García Utrera Secretario/a
  3. Francisco León Florido Vocal
  4. María Luisa Marín Castán Vocal
  5. Ana María Marcos del Cano Vocal

Tipo: Tesis

Resumen

La investigación realizada tiene como objeto el estudio de la filosofía kantiana y su expresión práctica y jurídica. El método filosófico en el que se inserta es, en buena medida, deudor del construido por el filósofo suizo André de Muralt. Dicho pensador ha elaborado una estrategia metodológica en la que propone un estudio comparativo y sistemático de las distintas filosofías mediante su interpretación analógica y estructural. Dicha estrategia parte de la interpretación de determinados presupuestos aristotélicos articulados conforme a una lógica analógica, para dar razón de las diversas formas de inteligibilidad humanas, respetando su especificidad y reconociendo, asimismo, su unidad. De este modo, saldrán a la luz las distintas estructuras de pensamiento latentes en las diferentes doctrinas filosofías ya sean metafísicas, epistemológicas, políticas, jurídicas, etc. Por lo tanto, la interpretación y el diálogo con la filosofía crítica kantiana se realizará desde una estrategia de inteligibilidad que responde a un sesgo aristotélico y que pretende dar razón de las diversas doctrinas y filosofías producidas en la cultura occidental, de tal modo que se alcance a integrarlos en una forma comprehensiva que nos permita su mejor articulación e intelección a través de sus divergencias y relaciones mutuas. Así pues, la propuesta de investigación que planteo se basa en una mirada muraltiana y en último término, aristotélica, sobre la modernidad kantiana, una visión que, buscará sus orígenes estructurales, estableciendo la unidad de su propia empresa doctrinal y su relación con otras expresiones de racionalidad. El trabajo que aquí se presenta, tiene como tesis de partida, la cual habrá de ser justificada inductivamente a través del análisis de los pensamientos vertidos en los textos originales, que la filosofía de Kant se encuentra en la estela de una orientación filosófica que surge de las disputas medievales acerca de cuestiones metafísicas, teológicas y gnoseológicas, las cuales se solucionarán y radicalizarán en la vía moderna, aun cuando los propios filósofos modernos ignoren no sólo su origen estructural, sino también sus propios presupuestos y la lógica oculta de su pensamiento. En la última parte de la investigación, se analizarán más específicamente cuáles son las consecuencias prácticas y teóricas de estas trasformaciones doctrinales en el ámbito jurídico y político. En concreto, veremos cómo la estructura de pensamiento escotista constituye la base filosófica sobre la que se construye la ética formal kantiana, planteada ya al final de la Crítica de la Razón Pura, y su revolucionaria estrategia doctrinal, consistente en trocar el análisis de la felicidad por la del deber. La razón de la moral se encuentra ya sólo en el sujeto y no en el ser. Dado que las operaciones de la razón subjetiva, ya sea cuando constituye juicios sintéticos a priori en las ciencias, o cuando se arma para determinar las costumbres o las formas de vida debidas a través de imperativos, sólo pueden garantizar su universalidad y necesidad desde las condiciones de posibilidad formales puestas por el propio sujeto trascendental, la ética y la política sólo podrán aspirar ya a formular una serie de preceptos o de principios meramente procedimentales, formales; un conjunto de normas prácticas, éticas o jurídicas, vacías de cualquier contenido o fin objetivo, alejadas de cualquier materialidad empírica. De ahí que el derecho moderno kantiano busque una justicia puramente abstracta, formal, ideal, que ansíe establecer los mecanismos básicos que permitan cualquier acción o conducta respetuosa a través de la identificación racional de cierta formalidad predeterminada, esto es, que se halle formalizada y reconducida a través del imperativo categórico.